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MATERIA INTERPLANETARIA
Se clasifica según tamaño y órbita.
El análisis químico de la misma revela información
(junto con aquella obtenida del estudio del Sol) sobre la nebulosa
primitiva que originó el Sistema Solar y sobre la formación
de sistemas planetarios en general. Sobre dicha información
es posible entonces formular modelos de formación planetaria.
I. Cometas
Se cree que son objetos cuyo origen data desde
la creación del Sistema Solar. Según las Hipótesis
cosmogónicas (aquellas que tratan sobre cómo
se formó nuestro Sistema Solar) actualmente aceptadas
(Hipótesis nebulares), y que se basan en
las ideas del filósofo alemán Immanuel Kant
y del Físico-Matemático francés el Marqués
Pierre Simon de Laplace , nuestro sistema planetario se
formó a partir de una nube primordial de material interestelar,
de la cual se formaron el Sol, los planetas, sus lunas, los
asteroides, etc. Sin embargo, no todo el material interestelar
se agrupó bajo la atracción gravitacional para
formar a nuestro sistema. Las capas más alejadas del
centro de la nube primordial no participaron de tal proceso,
aunque sí sufrieron a nivel local los efectos de la gravedad,
fragmentándose en pequeñas regiones de mayor densidad
, las cuales se agruparon para formar objetos más compactos.
Tales objetos formaron una "nube" que engloba a todo nuestro
Sistema Solar, y se encuentra más allá de la órbita
de Plutón. La existencia de dicha "nube" fue propuesta
en 1950 por el astrónomo alemán Jan
H. Oort para explicar el origen de los cometas de período
orbital largo por lo que se le llama "Nube de Oort".
De acuerdo con el modelo propuesto por Oort, los objetos que
forman esta "nube" permanecen en órbitas estables alrededor
del Sistema Solar. Cuando uno de tales objetos es lo suficientemente
perturbado (colisiones con otros objetos, influencia gravitacional
de otra estrella "cercana" o por alguna otra posible causa que
hasta ahora se desconoce), existe una probabilidad no-nula de
que se "precipite" hacia el interior de nuestro sistema. Si
éste es el caso, entonces existe una probabilidad no-nula
de que sea atrapado por el campo gravitacional del Sol; esto
obligaría al objeto a describir una trayectoria radial
(directo hacia el Sol, donde se desintegran), hiperbólica,
parabólica (tales objetos nunca llegan a ser periódicos,
sino que son expulsados de nuestro sistema) o elíptica
(si llegan a ser periódicos), teniendo al Sol como
uno de sus focos. La trayectoria del objeto será
determinada principalmente por el campo gravitacional del Sol.
Sin embargo, si el objeto pasa cerca de algún(os) planeta(s),
la influencia gravitacional ejercida por el(los) mismo(s) puede
afectar y cambiar la trayectoria original del objeto. Cuando
el objeto, al acercarse al Sol, comienza a desarrollar una estructura
característica, entonces tendremos un cometa (del griego:
"aster kometes" = "estrella de larga cabellera").
El modelo de Oort no explica la existencia de cometas con período
orbital corto (menor que 200 años), por lo que en 1951
el astrónomo germano-americano Gerard Kuiper postuló
la existencia de una banda o cinturón de objetos más
allá de la órbita de Neptuno. El "Cinturón
de Kuiper", como se le conoce, está confinado
dentro de unos pocos grados de la eclíptica y se cree
que se encuentra en el rango de aproximadamente 4.51 y 7.41
millones de Kms, o más, del Sol. Los objetos son perturbados
ya sea por colisión con los planetas u otros objetos,
o por la influencia gravitatoria de los planetas. Los astrónomos
David Jewitt y Jane Luu, descubrieron en Agosto
30, 1992, un objeto en el rango de distancia antes mencionado.
Lo llamaron "1992QB1". Este descubrimiento confirmó
la existencia del Cinturón de Kuiper. Desde entonces
se han detectado muchísimos de estos objetos trans-Neptunianos.
En la antigüedad se creía que los
cometas eran fenómenos que se daban dentro de la atmósfera
terrestre, pero fue Tycho Brae quien, al estudiar a un
cometa en 1577, determinó por medio de estudios
geométricos de paralaje que dichas "estrellas" estaban
en realidad muy lejos de la Tierra. Una de las primeras características
observadas fue de que la "larga cabellera" de los cometas cambiaba
de dirección a medida que se acerca y aleja del Sol y
que ésta siempre apuntaba hacia una dirección
opuesta al radio vector que va desde el cometa hacia el Sol.
Se propusieron varios modelos para explicar tal estructura,
y el que prevalece hoy día es el propuesto por el astrónomo
Fred L. Whipple en 1950. Este modelo, llamado
"Modelo de la bola de nieve sucia", propone que
el objeto está compuesto de material congelado (agua,
bióxido de carbono, amonia, metano, polvo, etc.), el
cual se sublima (pasa del estado sólido-congelado al
estado gaseoso de manera directa sin pasar por el estado líquido)
por la acción del calor solar. Estos gases se desprenden
de la capa externa del objeto y debido a la acción del
viento y radiación solar (fotones, protones, electrones,
iones, etc.), los mismos son "arrastrados" en la dirección
característica, opuesta al radio vector que va desde
el cometa hacia el Sol.
· Estructura
- Coma: al acercarse
al Sol, los materiales volátiles, que forman las capas
externas del cometa, empiezan a sublimarse formando una nube
gaseosa y de polvo alrededor del cuerpo central. Esta nube
puede tener millones de kilómetros de diámetro.
Antes de que se forme la coma, es decir, cuando el cometa
está muy lejos del Sol, es difícil detectarlo
pues sólo puede ser visto por la luz solar reflejada
por la superficie congelada. Pero cuando la coma se forma
y crece refleja más luz solar y comienza a fluorescer
debido a que los gases de la misma comienzan a absorber la
radiación electromagnética (fotones) ultravioleta
proveniente del Sol. El brillo, debido a la fluorescencia,
se intensifica cada vez más a medida que el objeto
se acerca al foco de su trayectoria, e inclusive puede llegar
a ser más intenso que la luz reflejada.
- Núcleo: es
el objeto central rodeado por la coma. De la increíble
proeza realizada por la sonda Giotto, en 1986, al introducirse
dentro de la coma del cometa Halley y tomar cantidades de
fotos, hemos aprendido que el núcleo posee una forma
bastante irregular. Las fotos tomadas del Halley mostraron
un núcleo en forma de patata. La masa de los cometas
está concentrada en el núcleo y es muy pequeña
comparada con la de los planetas o lunas, ni digamos comparada
con la masa solar. El tamaño característico
de éstos está entre 1 y 10 Km. Gracias a imágenes
obtenidas por telescopios en tierra, por naves como el Giotto,
Vega-2, etc., y por el Hubble Space Telescope, se ha detectado
la presencia del "chorros" de material provenientes del núcleo,
distribuídos de manera irregular por su superficie;
esto indica una tremenda actividad dentro del núcleo.
Debido a la composición inhomogénea del cometa,
éste encierra dentro del núcleo materia de diferente
punto de sublimación. Al incrementarse la temperatura,
algunos materiales empiezan a sublimarse antes que otros.
Estos últimos forman una especie de "olla de presión"
que mantiene encerrados a los primeros. Cuando la presión
ejercida por los gases en expansión es lo suficientemente
fuerte, se producen los chorros. El estudio de estos chorros
muestra también que el núcleo posee un movimiento
de rotación ya que los mismos no son rectos sino que
están curvados de tal manera que ponen en evidencia
la rotación del cuerpo central.
- Nube de Hidrógeno:
al absorber la radiación ultravioleta del Sol, los
gases comienzan a sufrir reacciones químicas y a liberar
grandes cantidades de hidrógeno molecular. Comienza
entonces a formarse una gigantesca nube de hidrógeno
neutro (de millones de km de diámetro) alrededor del
cometa. El hidrógeno también absorbe la radiación
ultravioleta y comienza a emitir su propio brillo debido al
fenómeno de la fluorescencia. Sin embargo, este brillo
no es detectable desde la Tierra pues es absorbido por nuesta
atmósfera, pero sí ha sido detectado desde naves
espaciales.
- Colas: contrario a
la creencia popular los cometas siempre tienen 4 colas y 3
de ellas el aficionado puede observarlas. En realidad tienen
1 sola cola (que no es más que el material dejado a
su paso), pero según el contexto bajo el cual se examine
dicha cola se la puede dividir en varias (químicamente
hablando, el cometa posee 2 colas, una formada por materiales
fácilmente ionizables --cola de iones-- y la otra por
los que no son fácilmente ionizables --cola de polvo--
; morfológicamente hablando --y esto es lo que realmente
ven los aficionados -- el mismo tiene 4 colas, la de Hidrógeno,
la de plasma o iones, la de polvo y la anómala, solo
que la primera no puede observarse !).
- Cola de Hidrógeno:
muy pequeña debido a la rápida dispersión
del hidrógeno por el espacio. No es observable desde
la Tierra pues la luz que emite es absorbida por la atmósfera.
- Cola de gases ionizados
(plasma): debido a las reacciones químicas
sufridas por algunos gases de la coma, producidas por la
interacción de éstos con la radiación
solar, se producen grandes cantidades de moléculas
ionizadas (moléculas que han perdido o ganado uno
o varios electrones). Debido al viento solar y a la presión
ejercida por los fotones ("presión de radiación"),
los gases de la coma son " empujados" muy lejos del núcleo
en la dirección característica. Las "partículas"
que forman los gases ionizados poseen una masa muy pequeña
por lo que son "arrastradas" fácilmente formando
una cola recta que puede llegar a tener varios cientos de
millones de Km. de largo; éstas crecen a medida que
el cometa se acerca al Sol. Debido a que está formada
por partículas cargadas, existe una gran interacción
entre el material de la cola con el viento y la radiación
solar por lo que se generan corrientes eléctricas
y campos magnéticos turbulentos dentro de la misma.
Su brillo, causado por fluorescencia, es de un tono azulado.
- Cola de polvo:
es la más fácil de observar a simple vista.
Está formada por granos finísimos de polvo
(de un tamaño del orden de las micras, aprox. 10-6
m.). Debido a que son mucho más masivos que los iones,
estos granos no son "arrastrados" tan fácilmente
por el viento y la radiación solar, y forman una
cola curvada cuya dirección es la característica,
siempre alejándose del Sol. Su brillo se debe principalmente
a la luz que estas pequeñas partículas reflejan
del Sol. Estas colas pueden llegar a tener decenas de millones
de km. de largo. No todos los cometas desarrollan esta cola,
debido a que las visitas sucesivas de éstos los han
desgastado. Un ejemplo de lo anterior sucedió en
1983, con el cometa IRAS-Araki-Alcock (C/1983 H1). Se cree
que debido a la trayectoria característica de los
cometas y a la posición cercana de la Tierra al Sol,
es muy probable que ésta intersecte las enormes colas
o el polvo dejado en el espacio por las mismas. Cuando esto
sucede, el polvo, al entrar a la atmósfera terrestre,
empieza a quemarse, produciendo lo que conocemos como las
"lluvias de meteoros". Por ejemplo, cuando la Tierra intersecta
el polvo dejado por el cometa Swift-Tuttle, aproximadamente
entre el 9 y el 13 de agosto, se producen las Perseidas
("lluvias de meteoros" cuyo radiante, vértice o punto
óptico de origen, se encuentra en la constelación
de Perseus); cuando la Tierra intersecta el polvo dejado
por el Halley se producen las Oriónidas (radiante
en la constelación de Orión, entre el 20 y
22 de octubre). Estas "lluvias" se producen cuasi-periódicamente
cada año. Esto se debe a que el polvo dejado por
estos cometas ha quedado suspendido en el espacio interplanetario
e intersecta la órbita de traslación de la
Tierra. Con el tiempo (quizás de cientos de años)
estas "lluvias" irán desapareciendo debido a la dispersión
que el polvo sufre debido al viento solar.
- Cola anómala:
Se han fotografiado cometas (por ejemplo, el Kohoutek, diciembre
1973, desde el SkyLab; el Bradfield, diciembre 1987) que
poseen una pequeña cola que "apunta hacia el Sol".
Este fenómeno es explicado de la siguiente manera:
se ha encontrado que las "partículas" de estas colas
anómalas son mucho más grandes (del orden
de los milímetros) que los de la cola "normal", por
lo que éstas no son "arrastradas" por el viento solar,
sino que se van "quedando" a lo largo de la órbita
del cometa debido a la inercia de las mismas. Ahora bien,
cuando el Sol, el cometa y la Tierra están en las
posiciones adecuadas es posible ver a dicha cola fácilmente
(el hecho de que no siempre es posible verlas no siginifica
que no estén allí !). Así, debido al
efecto de la perspectiva, nos parece entonces que tal cola
está "dirigida hacia el Sol". Las colas anómalas
no son más que un efecto visual causado por la geometría
formada por el sistema Sol-Tierra-Cometa.
- Brillantez, Fragmentación
y Colisión con planetas o con el Sol: Por más
que se estudien, no se puede saber a ciencia cierta si tal
o cual cometa será espectacular o no. Se puede creer,
basándose en estudios serios, que un cometa puede llegar
a ser un gran espectáculo. Sin embargo, llegada la
hora nos podemos decepcionar del mismo. Tal lección
se ha aprendido de cometas tales como el Halley (1986),
el Kohoutek (1973), el Austin (1989). Los astrónomos
creen que aquellos cometas que visitan por 1ra vez el interior
del Sistema Solar no son muy brillantes quizás debido
a que el material de su superficie es aún muy compacto
y no se sublima fácilmente o puede ser que están
tan desgastados que ya no tienen tanto material como para
dar un buen espectáculo. Para intentar predecir si
un cometa puede llegar a ser espectacular, los astrónomos
se basan en patrones de brillo de varios cometas, tomados
a lo largo de los últimos 40 años. Con este
patrón y con la curva de luz del cometa
(gráfica observacional que muestra la brillantez del
cometa con el transcurrir del tiempo), éstos pueden
dar un estimado aproximado del máximo brillo del cometa
y de cuándo alcanzará tal máximo. Sin
embargo, debido a la actividad impredecible del núcleo
del cometa, tales estimados deben tomarse con cautela, ya
que pueden o no cumplirse. Por otro lado, no todos los cometas
poseen una curva contínua de luz. Además, se
cree que si la distancia del perihelio al Sol es menor que
1 Unidad Astronómica, existe una buena probabilidad
de que el cometa sea bueno. Existen cometas cuyos núcleos
se fragmentan, ya sea porque son intrínsecamente débiles,
o porque se han debilitado por las sucesivas incursiones al
interior del Sistema Solar. Los núcleos se rompen debido
a la gran actividad en sus interiores o por el efecto gravitacional
de marea ejercido por los planeta cercanos a su trayectoria
o el ejercido por el Sol (para que el cometa pueda sentir
este efecto, el núcleo del mismo debe ser bastante
grande, de lo contrario se espera que este efecto sea mínimo),
o por la combinación de ambas causas. Ejemplos de tales
cometas, el West (1975) y el Shoemaker-Levy (1995).
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